Púa alternada
10 figuras de 80 en total.
- Las seis cuerdas al aire
El primer contacto con la púa: atacar una cuerda al aire por pulso y pasar a la siguiente sin rozarla. No hay nada que pisar todavía.
- Corcheas al aire con púa alternada
Dos ataques por pulso, uno de bajada y otro de subida, sobre una sola cuerda al aire. Es donde se instala el movimiento de la púa antes de que haya notas que pisar.
- Cuerda al aire y traste 3
La primera nota pisada. Se alterna la cuerda al aire con esa misma cuerda pisada en el traste 3, para comparar directamente cómo suena una nota bien pisada.
- Salto entre cuerdas vecinas
Cruzar la púa entre dos cuerdas contiguas en corcheas. Es el gesto que más ruido produce al principio y el que hace falta para cualquier escala.
- Cromático de cuatro dedos en la 6.ª
Púa alternada y un dedo por traste. Es el calentamiento estándar: sirve para medir la velocidad limpia sin que la dificultad musical estorbe.
- Cromático 1-2-3-4 por cuatro cuerdas
El mismo cromático de cuatro dedos, ahora en corcheas y cruzando cuatro cuerdas. Junta el movimiento de los dedos con el cruce de la púa.
- Cruce entre cuerdas no vecinas
Corcheas saltando entre la 6.ª y la 4.ª cuerda, con la 5.ª en medio sin sonar. Cruzar una cuerda que no se toca es mucho más difícil que pasar a la de al lado: la púa tiene que salvarla sin rozarla y sin levantarse tanto que pierda el sitio.
- Cruce de cuerda cada tres notas
Tres notas cromáticas por cuerda, en tresillos, subiendo por las seis. Como el grupo es impar, el cambio de cuerda cae una vez de bajada y la siguiente de subida: es la situación que la púa alternada no puede evitar y hay que entrenar a propósito.
- Pedal de cuerda al aire
La 1.ª cuerda al aire se repite entre cada nota de la melodía, que va por las cuerdas 2.ª y 3.ª. La mano del mástil hace música y la de la púa hace un ida y vuelta constante: es el ejercicio que separa las dos manos de verdad.
- Barrido de tríada en tres cuerdas
Las tres notas de una tríada tocadas de una sola pasada de púa, una por cuerda, en vez de alternando. La púa no vuelve atrás entre nota y nota: cae por su propio peso de una cuerda a la siguiente y se para en cada una lo justo para que suene sola.