Ritmo
19 figuras de 80 en total.
- Contratiempo de corcheas
El acorde de quinta suena solo entre pulso y pulso, nunca sobre el clic del metrónomo. Es la primera figura donde el silencio importa tanto como la nota.
- Apagado con la mano de la púa
Corcheas de quinta con el canto de la mano de la púa apoyado sobre las cuerdas junto al puente. Es lo que convierte un acorde sostenido en un ritmo percutido.
- Galope de corchea y dos semicorcheas
Tres ataques por pulso repartidos como corchea más dos semicorcheas. Es el patrón de galope, y obliga a subdividir en cuatro aunque solo suenen tres.
- Patrón 3-3-2 de corcheas
Tres ataques por compás en las corcheas 1, 4 y 7: el reparto 3+3+2 sobre ocho corcheas. El segundo ataque cae fuera de pulso y es donde se rompe la figura.
- Negras cortadas
Cuatro ataques por compás, pero cada acorde dura media negra y la otra media es silencio. Es la primera figura donde hay que CORTAR el sonido a tiempo, no solo producirlo: el silencio se toca con la mano, no se espera.
- Silencio en el tercer pulso
Ataques en el 1, el 2 y el 4, con el 3 en silencio. Un hueco en mitad del compás descoloca mucho más que uno al final, porque hay que seguir contando por dentro algo que no suena.
- Entrada después del silencio
El compás empieza callado y el primer ataque llega en el segundo pulso. Entrar después de un silencio es distinto de entrar al principio: no hay nada que sonar para orientarse, solo la cuenta.
- Síncopa de corchea
Cuatro ataques repartidos como 1, la mitad del 2, la mitad del 3 y el 4: dos caen en pulso y dos entre pulsos. Es la síncopa básica, y la que hace que un compás recto empiece a sonar a música.
- Anticipación del cambio de acorde
El acorde nuevo entra media corchea antes de su compás y se mantiene sobre el primer pulso sin volver a atacarlo. Es el recurso que hace que un acompañamiento deje de sonar a cuadrícula, y obliga a cambiar la mano del mástil antes de lo que pide el oído.
- Acento en el dos y el cuatro
Solo suenan el segundo y el cuarto pulso, que es donde cae la caja de la batería en casi todo el rock. Un acompañamiento hecho de dos golpes por compás parece fácil hasta que se mide: no hay nada que tape el sitio exacto de cada uno.
- Tresillos de corchea
Tres ataques exactamente iguales por pulso. Es la primera subdivisión impar del catálogo, y la que descoloca porque el brazo ya no vuelve al mismo sitio en cada pulso: el primer tresillo baja, el segundo empieza subiendo.
- Tresillo con el centro callado
El tresillo de antes, pero solo suenan la primera y la tercera nota de cada grupo. Es el balanceo de shuffle: dos ataques por pulso repartidos en dos tercios y un tercio, no en dos mitades.
- Semicorcheas continuas con apagado
Dieciséis ataques por compás, cuatro por pulso, con el canto de la mano de la púa apoyado junto al puente. Es la máquina de ritmo del rock, y la figura que mide de verdad hasta qué BPM aguanta el brazo sin desordenarse.
- Síncopa de semicorchea
Dos ataques por pulso, el segundo en la última semicorchea: corchea con puntillo más semicorchea. El segundo ataque cae pegadísimo al pulso siguiente y es el que hace que la figura empuje hacia delante.
- Galope invertido
Las dos semicorcheas primero y la corchea después: exactamente al revés que el galope que ya está en el catálogo. Cuesta más porque el pulso arranca con las dos notas rápidas, sin nada que tome carrerilla.
- Patrón de rasgueo de cinco ataques
El patrón de acompañamiento más repetido que existe: ataques en el 1, en el 2, en la mitad del 2, en la mitad del 3 y en el 4. Junta pulso, contratiempo y síncopa en un solo compás sobre acordes completos.
- Ciclo de tres semicorcheas
Un ataque cada tres semicorcheas, sin reiniciar en la divisoria: como el compás mide dieciséis y el ciclo mide tres, el patrón sale desplazado en el segundo compás y no vuelve a cuadrar hasta el tercero. Es la primera figura polirrítmica del catálogo.
- Corcheas contra tresillos
Cambio de subdivisión pulso a pulso: el 1 y el 3 en dos partes, el 2 y el 4 en tres. No trabaja ninguna subdivisión nueva, trabaja SALTAR de una a otra sin arrastrar el movimiento anterior, que es donde se rompe el ritmo de verdad.
- Riff de quintas con síncopa
Acordes de quinta con apagado y notas sueltas de la 6.ª cuerda dentro del mismo compás, repartidos con semicorcheas y síncopa. Es el formato de riff de guitarra eléctrica: bloque rítmico, respuesta melódica y cambio de acorde.